Durante 2024, México experimentó un crecimiento moderado en su Producto Interno Bruto (PIB), impulsado por el aumento del consumo interno y una sólida recuperación en el sector turístico tras la pandemia. Sin embargo, también enfrentó obstáculos significativos, como la inflación persistente y las tensiones comerciales internacionales, especialmente con Estados Unidos y China, que han afectado las exportaciones e importaciones.